Humedad en los libros,
polvo en las tazas,
en penumbra el reloj
agotado de pilas.
El ulular del viento
que llega de la calle
ha callado las voces
del último verano.
Estar sentado no es inútil
si descubres por qué
mudan de piel las sombras
del pasado.
Noviembre no es problema.
En el cuarto vacío
el silbido de un tren
despierta a las arañas.
.
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